Hace un año, casi, que no escribo. Hoy me siento como en esos días en lo que escribía. Bueno, quizas no tanto. Pero algo así.
Han pasado muchas cosas. Buenas y malas.
La conclusión máxima es que odio esta carrera. Por un minuto pensé que podría gustarme. Pero ahora que tengo el sabor del trabajo, no me agrada, NO QUIERO HACER ESTO PARA TODA MI VIDA.
Maldigo ese minuto. Más bien, odio lo que era yo en ese minuto que decidí estudiar esto. Era indecisa, estaba frustrada, presionada. Bajo esas circunstancias nadie decide bien. Menos yo, así de idiota, pensamiento adolescente típico, depresivo, dependiente, sin decisión. No me conocía, no me di el tiempo de hacerlo. Enceguecida por lo bonito pero nunca miré lo esencial. Qué complicado era todo. RECIÉN AHORA, QUE TENGO VEINTITRÉS AÑOS, SÉ LO QUE QUIERO. ESTOY ARREPENTIDA.
Tengo una noción de lo que puedo hacer. Dar la PSU, trabajar los fines de semana y estudiar como condenada para entrar a la Universidad de Chile, donde siempre quise estudiar, la verdadera casa de Bello. Y seguir trabajando los fds para pagarme lo que quiero. Entrenar duro Taekwon-do, y hacer, por fin, lo que yo quiero.
Esta... será plata perdida. Pero es lo que pude hacer.
Dios, el Universo, Tata, Abuelita, o lo que sea, escúchenme. Esto quiero para mí.
- Estudiar Tecnología Médica (Oftalmo o ORL) en la U de Chile.
- Ser instructora/busabunim/sabunim o más de Taekwon-do ITF.
Esto quiero ser. Y lo haré. Me importa una raja todo lo demás. Sacrificios para buenos frutos. Me esforzaré.
I swear.
No hay comentarios:
Publicar un comentario