sábado, 7 de diciembre de 2013

Límite: tendencia al desastre.

Hay cosas que definitivamente no entiendo en esta vida. Como por ejemplo, el afán de generar conflictos. El de actuar con rebeldía, pretendiendo que el mundo gira en torno a la inmadurez. 

No puedo creer que el día haya dado un vuelco tan radical... fue una tarde apacible, mi casa estaba en armonía. No era necesario pelear. No era necesario.

En la tarde el ambiente tendió al desastre. Parece que querías que todo se fuera a la mierda pronto, tus acotaciones, comentarios y expresiones no se hicieron esperar. Odio decir esto, pero estábamos tan bien hasta que llegaste... Pudiste haberte ahorrado esas palabras, nadie las quería escuchar. No me creo una persona madura, pero entiendo que tengo la pragmática suficiente para saber qué tipo de comentarios puedo decir y cuándo puedo decirlos. Lo peor de todo es que parece que se te olvidara que somos tu familia. Que somos nosotros los que estaremos cuando nadie más esté. Los que te bancamos en tus peores situaciones y momentos. Aun así, cuando estuve presente hiciste sentir mal a tía. Y luego mamá y tío se unieron para seguir apretando esa herida que después de varias décadas no ha sabido cerrar. 

Me tuve que ir.
Y luego ocurrió lo más terrible.
No concibo la gente tan egoísta. 
Y no entiendo a alguien que dice jurar amor eterno que no entienda el concepto de familia del otro.

Gritos. Obediencia. Desobediencia. Inmadurez. Rebeldía. Tristeza. Retención. Quiebre. Ira. Segregación. Egoísmo. 

Esto te gusta, ¿verdad? Te encanta vernos separados, discutiendo sobre ti. Ahora por fin eres el centro de atención. Eres tan egoísta que no puedes entender que estemos bien y tú no. Si tú no estás bien, nadie más puede estarlo ¿cierto? No eres capaz de hacer un esfuerzo por nosotros, pero claro... por tus amiguchos temporales, pencas e influenciables puedes hacerlo todo. Por esa otra familia puedes desplazarte de tus deberes, puedes hacer lo imposible. ¿Y por nosotros? ¿Qué hay de nosotros? Jamás has hecho un puto esfuerzo, jamás has cedido a nadie, ni a tu propia madre. Porque lo único que te interesa es tu propio trasero. Aunque eso signifique que toda tu familia se vaya a la cresta por una pequeñez. Dices conocernos, pero no sabes nada. Dices ser madura, pero no piensas. Te crees inteligente y no actúas como tal. 

Debería darte vergüenza. 
Porque por gente tan individualista como tú las uniones se deshacen.


Espero que algún día aprendas el valor de lo que hemos construido. Nadie jamás ha querido hacerte daño, al contrario. Buscamos que seas mejor persona. Aunque a ti no te interesemos, siempre querremos lo mejor para ti. 

En la vida, hay que priorizar y saber ceder. Siempre hay cosas más importantes que lo que tenemos frente a nuestras narices. Y no puedo creer que no veas eso. 


Sabía que esto pasaría. Tuve un presentimiento, mucha angustia que no desaparecía. 
Me encantaría revertir la situación. Padre, madre y tíos sufren. Lo sé.


Tengo mucha mucha mucha lata. 
Tengo la misión de reagrupar. 
No hay nada mejor que ver a tus seres queridos felices.
Y es algo por lo que siempre trabajaré. 
Aunque tenga un polo opuesto que siempre quiera remar para el otro lado.

Quiero pensar que todo estará bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario