Día sin número.
A ratos me sentí horriblemente deprimida. A otros ratos me sentí bien.
Es natural que me sienta sola. Es natural que no quiera hacer mucho. Pero no es natural que reciba más atención de gente que pensé que no estaba. Y menos de la que pensé que estaba. ¿Y todos esos esfuerzos que hice para que estuviéramos en onda, estuviéramos en la sintonía que mueve a los amigos? Mejor no calentarse la cabeza. Pero con esto me doy cuenta quién vale la pena.
No es que quiera atención. De ser así la hubiera pedido. Este es un humilde descargo.
Quiero un abrazo. Una palmadita en la espalda. Un "dale".
Me los daré sola.
Respiro profundo.
Dale hueón.
Dale.
No hay comentarios:
Publicar un comentario