martes, 19 de noviembre de 2013

Descargo parte dos

Es extraño esto de los amigos. Es raro porque es como impredecible. Me gustaría que fuera de una manera, sin embargo a pesar de los esfuerzos que uno ponga, del cariño, del corazón... al final la gente no lo valora o no lo retribuye. No es que haga las cosas para recibir algo a cambio, nada de eso. Es un poco de karma, nada más. He tratado de estar cuando me necesitan, de facilitarles el momento, de hacer de una situación difícil algo más agradable, sin embargo cuando más mal he estado más sola me he sentido.

Menos mal que aún existen personas valorables, que te hacen sentir bien en momentos de angustia y que aparecen cuando aquellos que deberían estar se esfuman. Valorable, absolutamente. Y lo agradezco mucho, de hecho. No quiero esperar nada de esto, porque cada vez que espero algo se echa a perder y se va a la mierda, tarde o temprano. 


Todo esto me duele, porque aun creo que existe esa amistad que he buscado toda la vida. He llegado a pensar que no existe y quizás sea un cuento de esos. O en realidad he tenido una suerte de mierda para estas cosas. 


Igual debo hacer un autoanálisis. ¿Habrá algo que esté haciendo mal? Quizás en mi mierda también tengo problemas con la amistad. Debo reconocer que tengo una pragmática miserable, que suelo irme a la cresta cuando rechazo el mundo. Seguramente tengo algo de culpa. Es que no sé qué hacer...


En síntesis, es realmente bacán cuando una persona se preocupa de ti y te conoce menos que todos los culiaos. Es lo menos bacán que tus "amigos" ya no te pesquen. Esos amigos, desde ahora en adelante, les llamaré "amigos de risa". Porque son para eso, para reírse. Para nada más. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario