Debo dejar de sentir esto. No es sano. Debo hacer que pare.
No es la idea. Esto es una prueba más. Quiero que me deje en paz porque no puedo dormir. Me persigue día y noche. Tengo que sacármelo de la cabeza pero no sé cómo.
Ni siquiera sé como llamarle. ¿Qué es esto? No quiero que acabe pero tampoco quiero que siga. Debería simplemente desaparecer. Sin embargo, no quiero dejar de ver esa perspectiva. ¿Se puede tener todo?
Día 2.
Quiero ser como una burbuja en el agua y flotar hasta liberarme.
Día 3.
No sé qué hacer. No sé si es la noche o la madrugada, lo que sea, sólo sé que siento unas ganas tremendas de enterrarme bien al fondo de una caja. No entiendo por qué soy tan débil. Quiero salir de aquí, de este penoso estado.
Siento pena de mi misma, me siento horriblemente miserable. perdón, te he fallado. Siempre te fallo. Desearía no haber estado nunca, así no le fallaría a nadie. Desearía poder deshacerme de esto. Pero es que la vida me parece complicada y jamás darás en el gusto a alguien. Ni a ti mismo. No entiendo por qué soy tan débil, quiero vencer esto, no quiero que me gane ni domine. No quiero volverme loca.
Finalmente uno siempre se domina. No sé manejar la atención. Pienso que quieren algo de mi y no es así. O al menos puedo estar un 90% segura de eso.
No quiero aparecer. Existe una alta probabilidad de que las cosas no sean como las pienso.
Tengo tendencias autodestructivas.
Ya me calmé, estoy mejor.
Lo siento mucho, en serio. Trataré de controlarme, de manejarme, de gobernarme de alguna manera.
Suerte que estás cuaderno. Así mi mente puede descansar en algo al menos.
(No quiero un futuro porque tengo mucho miedo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario