viernes, 4 de abril de 2014

Día 4

¿Quedarme aquí?

Hoy evalué durante unos segundos la idea de colgarme.
Por un rato creí que era una buena idea, que el dolor valdría la pena.

No puedo huir como antes. Ya no se me está socialmente permitido.

Aparte:

El valor de una persona no se define por cuántos te lo señalan sino quién te lo dice.

Importante es saber que hay espacios que no llenaré. Aunque quisiera. Y esto corre para todos los sentidos.

Ya sé por qué no quiero dormir. No quiero escuchar el ruido de mi conciencia, la voz que me dice que lo que hago está mal. Si no hay nadie que me lo diga, mi mente hará la función sin problemas... hasta que caiga. De sueño.

No puedo pretender nada, ni creer que eso sea cierto... sin un dejo de lástima entre medio.
Dejémoslo nuevamente en el fondo y tratemos de dormir. Hasta la otra noche o madrugada, maldita. Aquí tendrás otra oportunidad para atormentarme. Hasta mañana.

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