Hola de nuevo. Tanto tiempo.
Me dio lata escribir a mano, mis manos no se sienten muy bien para hacerlo.
He venido acá porque quisiera revertir el tiempo. O tal vez desaparecer el tiempo. Es una estupidez, claramente es imposible.
Este año creí que existía para tener paz, concentrarme en mis deberes como debía corresponder y poder rendir con tranquilidad. De paz, casi nada. Al principio, una bendita confusión sexual que dio paso a una estabilidad emocional que se derrumba constantemente hoy. ¿Por qué? Porque lo correcto no es correcto. Porque la imagen de adulto intachable terminó de morir. Porque al parecer, la persona que hacía de superheroína en mi vida era una simple humana (y digo humana con todo el asco del mundo).
No quiero ser amiga. Ya casi ni siquiera me dan ganas de ser hija. Quiero ser nadie, quiero irme de aquí. Que venga un secuestrador y me saque de aquí por unos meses. Que nadie sepa de mi, que no me busquen. Que me mantengan sedada la gran parte del día.
Tal vez nada debió haber pasado nunca, ni siquiera yo. Así no estaría quejándome de esta manera de vivir.
Debería dejar de pensar que vienen cosas buenas para así no entristecerme cuando pasa algo malo. Es natural, empezaré a asumir eso.
Declaro que ninguna cosa buena pasará de ahora en adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario